mar 2, 2010
Cultivemos la armonía familiar
Sandra Ardón Una de las situaciones más difíciles de la “carrera” de ser padres es aceptar que nuestros hijos crecen y en un momento dado forman su propia familia.
La llegada de un nuevo miembro al núcleo familiar suele --en algunos casos-- ser un poco incomoda, sobre todo cuando no comparten con la familia las mismas costumbres, creencias y valores.
Y es que la relación nueras-yernos- suegros-cuñados generalmente se asocia con cosas negativas a tal punto que ha sido fuente de inspiración de numerosos chistes, comedias de teatro o TV y tiras cómicas como la ya conocida doña Tremebunda contra su yerno Condorito.
Pero verdaderamente: ¿Que están haciendo las parejas y los padres de estas, para mejorar la relación en la familia?
Una lectora me decía que la mala relación con su suegra ha sido el motivo principal de la separación entre ella y su esposo pues su suegra se involucraba en todo lo que tenía que ver con su hijo y sus nietos. “yo no tenía ni vos ni voto” expresó.
Esta situación la viven muchas parejas, pero, ¿hasta qué punto los padres deben de interferir en las relaciones de sus hijos? La doctora Ledia Gutiérrez explica que los padres pueden aconsejar y orientar a sus hijos, sin embargo tienen que aprender a guardar distancia y aceptar que sus hijos ya tienen una vida y por lo tanto independencia.
En muchas ocasiones la falta de comunicación y de empatía limita la buena relación entre las familias y dan origen a los malos entendidos. Algo que abona a ello es el machismo ya que muchos hombres luego de casarse creen que su esposa es de “su propiedad” y por lo tanto ya no puede visitar ni ver con frecuencia a sus padres.
Esta posición me resulta absurda sobre todo porque crea un ambiente de inestabilidad emocional que tarde o temprano, en la mayoría de los casos, acaba con la relación conyugal.
Hay un viejo dicho que reza: “El que se casa, casa quiere” y realmente es lo más sano. Las parejas deben de aprender a tener su propia vida, ser independientes y a solucionar sus problemas. Cuando acostumbramos a contar a nuestros padres todo lo que nos pasa en la vida de pareja, ellos pueden ir alimentando un resentimiento que deteriora la relación en las familias.
En las familias debe de predominar la unidad, el respeto y la tolerancia, recuerden que la persona que dice que te ama te debe de aceptar tal y cómo eres, y sobre todo amar a los seres que uno más ama “La Familia”.
Los padres también deben de aprender a respetar las decisiones de sus hijos, orientarlos, pero no imponerles, de esta manera estoy segura que se logrará mantener ambiente de armonía.
Agradezco sus comentarios y sugerencias y no olvide de escribirnos a ardonize@hotmail.com o bien sandraardon@cablenet.com.ni , cuéntenos sus experiencias de familia y ahí mismo les daremos respuesta.
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