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  CON TODO EL PODER DE LA INFORMACIONManagua, Nicaragua - Martes 09 de Marzo de 2010 - Edición 10613
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Un camoapense que tomó la adversidad por los cuernos y la convirtió en empresa

Empleo casi no hay, pero trabajo hay en p…


Un camoapense que tomó la adversidad por los cuernos y la convirtió en empresa - Foto
Don Róger en su local de venta de repuestos y lubricantes. Arnulfo Urrutia / end

En grande y entrecomillado
“Sin trabajo y con mi madre enferma, me tocó inventar qué hacer aquí en la casa”
El día transcurría como cualquier otro. Idéntico, hasta el momento que el Organismo No Gubernamental (ONG) en el que trabaja Róger Antonio Miranda y muchas otras personas de la ciudad de Camoapa, comunicó a su colaboradores una noticia no muy gratificante: “Nuestra permanencia en esta localidad ha llegado a su fin, y por tal razón todos los contratos de trabajo corren la misma suerte”. ¡Un barril de agua fría!
Pero eso no fue lo único que estremeció la vida de Róger en esos días. Aún no asimilaba aquella noticia, cuando una triste coincidencia se sumó a la crisis que planteaba el desempleo: su madre sufrió un derrame cerebral y de inmediato fue necesario cuidar a la enferma y suplir sus necesidades. ¡Todo un reto al carácter y a la imaginación de cualquier ser humano! Así lo reconoce nuestro entrevistado cuando lo recuerda: “Sin trabajo y con mi madre enferma, me tocó inventar qué hacer aquí en la casa, para obtener algunos ingresos. Gracias a Dios me fue bien y me fui quedando en esto”. Cuando Róger dice “esto”, se refiere al taller de reparación de motocicletas que tiene desde hace unos siete años, el cual brinda trabajo a cuatro o cinco técnicos.

La magia de las crisis
¿Cómo lo hizo? Es la magia de las crisis. Ellas nos hacen sacar ánimo de donde no existe y recursos de donde se supone que no hay. Róger tomó al toro por los cuernos. En un pequeño espacio de su casa comenzó a reparar bicicletas y fue haciendo clientela. Fue así como un día de tantos se aventuró a trabajar con motocicletas.

Pero, ¿es que es lo mismo reparar bicicletas que motores? Se preguntará usted. ¡Claro que no! Sucede que la vida, que es nuestra gran maestra, todos los días nos da lecciones. Todo, absolutamente todo lo que en nuestra vida ocurre, tiene un propósito. No lo dude. El problema es que a veces no lo entendemos así.

Pero la respuesta a la pregunta es la siguiente: cuando Róger trabajaba como promotor del aquel ONG, le asignaron una motocicleta, y desde ese momento se dedicó a preguntar de taller en taller, todo lo que según él debía conocer sobre el funcionamiento de su vehículo de transporte. “Siempre andaba preguntando cosas en los talleres. Fue así que a mi primera moto, yo mismo le hice un overhaul (overjol) con la ayuda de un amigo mecánico, quien me explicaba cómo hacerlo”.

La palanca del microcrédito
Cuando llegamos al taller de Róger Antonio, había varias motos y tres o cuatro personas trabajando en ellas. El local es bastante limpio, al igual que la venta de repuestos y lubricantes que se encuentra al lado derecho de la casa, la que es atendida por una sobrina y en ocasiones por su hija.

Por los ruidos peculiares del taller, Róger nos invitó a pasar a la sala de su casa, donde nos contó sobre su vida: tiene 42 abriles, aprobó tercer año de secundaria y está casado con Marbelí Hernández, con quien ha procreado dos hijos. Muy orgulloso nos dice que su hijo mayor estudia ingeniería mecánica, y cuando está en casa, también le ayuda en el taller.

Trabaja con la reconocida microfinanciera Prestanic desde hace cinco años. Su primer préstamo fue de cinco mil córdobas, los que invirtió en compra de repuestos y le fue bien. “Gracias a Dios a nosotros nos va siempre bien. Prestanic nos ha servido de apoyo”. El negocio le ha permitido comprar una nueva motocicleta, una camioneta, y realizar algunas mejoras en la construcción de su casa y del taller.

¿Cuáles son tus planes futuros?
De aquí a cinco años he pensado en invertir en varios proyectos, el más cercano sería un autolavado que pensábamos poner este año, pero por la situación económica no hemos podido. Se nos han bajado las ventas. Antes de la crisis teníamos mejores ingresos.

¿Cuál es la clave para el buen manejo del crédito?
La base es la administración y saberlo invertir. A veces nosotros tenemos la espinita de poner un negocio pero no sabemos si nos va a ir bien o no, entonces se debe conocer ciertos elementos administrativos para saber si va a funcionar. En los negocios se lleva un control de lo que entra y de lo que sale, cada uno por separado. Espero que podamos seguir laborando con la institución (Prestanic). Ojalá que ellos sepan escoger sus clientes, porque estamos quienes siempre pagamos a tiempo, y si en alguna ocasión nos atrasamos, vamos y damos la cara.




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