jun 12, 2010
Ángel Álvaro
 |
| Padre Álvaro Argüello s.j. |
| |
Alcé la mirada, enternecida,
dos palomas blancas
queriendo alzar vuelo,
se debatían sosteniendo
la sagrada forma:
Corpus Christii.
Ornamentos sagrados
blancos y dorados
pelo blanco, piel blanca,
toda blancura escondiendo
su alma siempremente blanca.
Deslizándose lentamente
etéreo, angelical,
concluyó el rito,
con las bendiciones usuales,
suave risa en sus labios.
Esa mañana, como otras con él,
creí estar en presencia divina:
así era. Era el ángel Álvaro,
albo, alabado, bendecido,
ahora, al lado del Padre.
Isis
imprimir enviar
|
Nuevo Amanecer
La segunda vida de Bree Tanner
¿Qué es un autor?
La foto de familia, de Fernando Silva
De Gabo a Mario: La estirpe del Boom
Espectáculo con sello español
A canto el corazón
San José Varia, banquete nocturno de gatopardos
Los cuidados del poeta
Poemas de Marina Moncada
Ángel Álvaro
|