La disyuntiva de una oposición fraccionada Oposición se debate entre alianzas y aspiraciones personales
Hacer alianzas electorales con anticipación podría ser lo mejor para no estar a última hora buscando unidades, cuando cada cual se hizo la idea de ser el Presidente de Nicaragua, pero también es un arma de doble filo si aún no se tienen las condiciones mínimas para unas elecciones que garanticen respetar el voto de los ciudadanos Leonor Alvarez | lalvarez
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| Indalecio Rodríguez, Eduardo Montealegre y Noel Vidaurre. |
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Entre más pronto se logre una alianza opositora será mejor, es el aprendizaje común que quedó en la memoria histórica de los que ahora buscan desesperadamente repetir la hazaña ocurrida en 1990, cuando una oposición unida venció al Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN.
Las piezas se están moviendo. Cada partido --o facciones-- con sus miembros, corren hacia un lado para agruparse en una alianza, mientras otro grupo los “peina” para moverse al otro lado, y luego se llaman los uno a los otros desde sus extremos.
Por un lado, están los partidos liberales haciéndose llamados de unidad desde sus balcones rojos. El líder del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, el ex presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, le ha ofrecido incluso la presidencia de su partido al diputado Eduardo Montealegre, para que respalde su candidatura presidencial. Incluso se conoce de manera extraoficial, que Montealegre, de no aceptar la candidatura a vicepresidente con Alemán, se podría convertir en el número uno en la lista de aspirantes a diputados nacionales dentro del PLC.
Montealegre, que lidera un movimiento que “va” con su mismo nombre, no acepta, porque tiene el mismo interés que Alemán --y un centenar de políticos--: ser el candidato presidencial de una “gran alianza” opositora, que enfrente “por fin” al partido gobernante, FSLN, en los comicios del próximo año. Elecciones primarias interpartidariasEl problema planteado ante esta falta de voluntad por no ceder en los protagonismos, sería resuelto en unas elecciones primarias interpartidarias. Dicha iniciativa ha estado en proceso con la mediación del Obispo de Estelí, monseñor Juan Abelardo Mata, pero hasta él mismo ha querido “tirar la toalla”, porque Alemán y Montealegre ni siquiera conciben ser el uno candidato a vicepresidente del otro.
Hasta el momento, los que han aceptado participar en elecciones primarias son el PLC; el movimiento “Vamos Con Eduardo”, VCE; el Partido Conservador, PC; el Grupo Político Multipartidario, GPM, cuya nueva alianza esta presidida por el político conservador Noel Vidaurre.
Aunque aún no está clara ni concretada la idea de realizar unas primarias, que serían las primeras en Nicaragua, Noel Vidaurre explica que los perdedores de estas contiendas tendrían que respaldar al ganador, y, “por lógica”, estarían comprometidos a no buscar otra manera de participar como candidato presidencial.“Primarias para engañar”En particular, el diputado Indalecio Rodríguez Alaniz --que preside una facción del Partido Liberal Independiente, PLI--, afirmó que no existen en Nicaragua condiciones para hacer elecciones primarias, e incluso las considera un “artificio para engañar al pueblo”.
“¿Para qué vamos a ir unas primarias de qué? No hay condiciones para hacerlas, no hay padrón electoral nacional depurado, menos que los partidos políticos tengan su padrón; aquí lo que están haciendo es un artificio para engañar a la gente”, aseguró el representante legal del PLI, partido que tiene una disputa interna con otra facción encabezada por el líder histórico de ese partido y ex vicepresidente, Virgilio Godoy Reyes.
“A quienes están haciendo eso (las primarias) yo los respeto, pero, sinceramente, están engañando y engañándose”, agregó categórico Indalecio Rodríguez, aliado de Eduardo Montealegre.Alianza PatrióticaPrecisamente Rodríguez integra una nueva alianza que hace llamados a las organizaciones políticas para que se afilien a ella en busca de la tan ansiada “gran unidad opositora”. Se trata de la Alianza Patriótica, AP, integrada, además, por el Movimiento Renovador Sandinista, MRS; el Movimiento Nueve de Noviembre; la facción del PLI que lidera Rodríguez, y la Unión Ciudadana por la Democracia, entre otras organizaciones civiles.
El diputado Rodríguez --que tiene afinidad con Eduardo Montealegre y en la Asamblea Nacional están juntos en la Bancada Democrática Nicaragüense, BDN--, asegura que la AP “va más allá de las elecciones nacionales”, y que sus integrantes están comprometidos a no disgregarse como pasó después de la victoria de la Unión Nacional Opositora, UNO, encabezada por doña Violeta Barrios de Chamorro.
“Esta AP no es una alianza como las anteriores sólo con fines electorales, es una alianza que va con un proyecto a largo plazo de 15, 20 y hasta 30 años, para conseguir lo que tanto le hace falta a Nicaragua: estabilidad social, seguridad personal e institucional, conseguir el bienestar de la población… etcétera”, expresó Rodríguez.
Montealegre se pasará
a la AP
Rodríguez está tan seguro del auge que va a tener la AP, que proyecta que Eduardo Montealegre, “al final”, decidirá integrarla cuando vea que no es posible la realización de unas primarias.
Que Montealegre se pase a la AP “para nosotros es deseable; es más, desde un inicio creíamos que iba a estar entre los fundadores, pues yo creo que don Eduardo va integrar la AP, porque las primarias es perder el tiempo”, aseguró Rodríguez.
Pero incluso, el presidente del PLI va más allá, y augura que si Montealegre realmente logra la unidad liberal, podría pasarse con toda esa estructura a la AP.
“Bienvenidos sean a incorporarse a esta alianza. Si fracasa, pues, él va tener la decisión de incorporarse”, dijo Rodríguez en alusión a unas frustradas primarias.
Pero Noel Vidaurre, impulsor de las elecciones primarias interpartidarias y precandidato presidencial del Grupo Político Multipartidario, fundamenta la idea de las primarias en el cansancio de los ciudadanos que ya no quieren que sus líderes se elijan por dedazo.
“Nosotros confiamos en la voluntad de que la gente quiere un cambio, y eso la va hacer salir a votar en las elecciones primarias. Ya el pueblo no quiere más imposición de candidatos, no quiere más dedazos”, manifestó Vidaurre, quien en la campaña electoral de 2001 abandonó una candidatura presidencial junto al Partido Conservador.Montealegre en dos caballosPor otra parte, Vidaurre explicó que la unidad de los liberales no será posible por la “arrogancia” de Montealegre, de quien dice “se cree único”, y asegura que ni siquiera le interesan las elecciones primarias, “porque para Montealegre lo mejor sería elegir de dedazo y ser candidato presidencial sin primarias”.
También ratificó que la Alianza Patriótica es la segunda opción de Montealegre de no ganar las elecciones interpartidarias, pero ante eso, las reglas de las elecciones primarias quedarán “bien establecidas” para los perdedores, dijo Vidaurre.
“Nosotros sabemos, efectivamente, que Eduardo Montealegre está detrás de esa formación de la AP para tener esos dos caballos, pero los que participemos en las primarias vamos a firmar un documento que yo he propuesto, en el cual todos los que participemos en las primarias nos comprometemos con el ganador, y a no irnos con otra fuerza política”, explicó Vidaurre.
El diputado Montealegre públicamente respalda el proceso de unidad y hace proyecciones positivas de los encuentros con el ex presidente Alemán; sin embargo, hasta el momento no ha concretado la firma de un documento que selle la alianza con el PLC.
En relación con una segunda opción en la Alianza Patriótica, Montelaegre no ofrece comentarios sobre lo que considera es una “especulación”, y más bien continúa su discurso de la unidad y de la democracia, y asegura que por “lógica” se debe entender que en las primarias se va a respaldar al candidato ganador.
Dinámica de las alianzas versus condiciones electorales
El ex candidato presidencial Edmundo Jarquín opina que la experiencia de otros años demuestra que si las alianzas no se gestan con suficiente anticipación, será más difícil que se materialicen cuando las elecciones son inminentes.
Sin embargo, explica que hay un cierto conflicto entre la dinámica de las alianzas y asegurar condiciones mínimas para que en 2011 haya elecciones creíbles desde el punto de vista democrático.
“Yo tengo cierto temor de que esta dinámica de las alianzas entre en conflicto con lo que es más importante en este momento, que es mantener los compromisos de Metrocentro II”, dijo Jarquín, en alusión a la no reelección de ningún magistrado del Consejo Supremo Electoral, CSE.
Jarquín está de acuerdo con las elecciones primarias interpartidarias, siempre y cuando no entren en conflicto con dichos compromisos de no reelegir, principalmente, al presidente del CSE, Roberto Rivas.
Sin embargo, explica que no tiene sentido estar hablando de alianzas y de candidaturas para 2011, si aún no hay garantías de realizar unas elecciones con magistrados que respeten el voto ciudadano y que no estén parcializados a favor del partido de gobierno.
Los magistrados del CSE perdieron definitivamente la credibilidad en las elecciones municipales de 2008, cuando se registraron una serie de irregularidades que hicieron de esos comicios “el fraude mejor documentado de la historia”, señaló Jarquín.
Por otra parte, acepta que actualmente hay una gran dispersión de la oposición, y, en ese sentido, considera que la Alianza Patriótica es uno de los esfuerzos en la dirección de disminuir esa dispersión.Alianzas sin subordinacionesJarquín expresa que lo que se desea al final es que en algún momento todas las alianzas se unan para crear una gran oposición.
“Lo importante acá es que ninguno de estos esfuerzos pretenda subordinar a los otros esfuerzos, sino que se vean como esfuerzos paralelos que en algún momento puedan converger”, manifestó Edmundo Jarquín.
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