El Nuevo Diario

Pinochet se declarará enfermo

De nuevo, para liberarse de juicio


SANTIAGDO DE CHILE /AFP
El ex dictador chileno Augusto Pinochet volverá a invocar su deteriorado estado de salud para liberarse de un nuevo juicio abierto el miércoles por violaciones a los derechos humanos durante su régimen, en un recurso que ya lo ha librado de enfrentar a la justicia.

Pinochet, de 89 años, quedó enfrentado el miércoles por tercera vez a un juicio, cuando la Corte Suprema lo despojó del fuero especial que lo protege luego que el Congreso le reconoció su calidad de ex presidente (1973-1990).

El dictamen de la Corte, aprobado por 10 votos en favor y 6 en contra, faculta al juez Víctor Montiglio para indagar a Pinochet por las muertes de 119 izquierdistas en 1975, como consecuencia de la llamada “Operación Colombo”.

Aunque la defensa del ex dictador no comentó el fallo, fuentes de su entorno adelantaron que pedirán a Montiglio considerar antiguos exámenes médicos según los cuales Pinochet padece una demencia moderada que le impide defenderse ante los tribunales.

La estrategia de la defensa de Pinochet rindió frutos en otras dos ocasiones, cuando en julio de 2002 la Corte Suprema cerró por “razones de salud” el juicio abierto por los crímenes de la “Caravana de la Muerte”, y en junio pasado, cuando la Corte de Apelaciones sobreseyó por los mismo motivos el juicio por las ejecuciones de la “Operación Cóndor”.

El dictamen del tribunal de Apelaciones fue ratificado ayer jueves por la Corte Suprema, que liberó definitivamente al ex dictador de ese proceso después de considerar “inadmisibles” los recursos de casación que presentaron los familiares de las víctimas para revisar el fallo.

En ambas ocasiones, los magistrados estimaron que la demencia moderada de Pinochet, derivada de una diabetes y múltiples accidentes vasculares, no permite que el ex dictador pueda argumentar para defenderse de las acusaciones, como establecen las normas del debido proceso.

La “demencia subcortical de leve a moderada” que sufre Pinochet es una enfermedad de carácter progresivo, que altera funciones como emitir juicios, recordar hechos recientes o caminar sin ayuda, debido a microderrames cerebrales, según los informes médicos.

Las “razones de salud” también permitieron a Pinochet liberarse del juicio de extradición a España abierto en Londres, donde permaneció detenido durante 517 días, desde el 16 de octubre de 1998, cuando el juez Baltasar Garzón intentó sin éxito obtener su extradición.

Pero ese argumento ha sido rebatido por los abogados de Derechos Humanos que señalan que a sus 89 años el ex dictador está física y sicológicamente facultado para enfrentar un juicio.

El abogado querellante en el caso “Operación Cóndor”, Eduardo Contreras, dijo que las últimas actuaciones públicas de Pinochet demuestran que “el ex dictador está en plenas condiciones de responder a la justicia”.

En agosto pasado, Pinochet sorprendió a la opinión pública al firmar de su puño y letra una carta en la que asumió toda la responsabilidad para exculpar a su familia de un eventual “enriquecimiento ilícito” que se le atribuye.

El origen de la denuncia fue el descubrimiento de las cuentas secretas que mantuvo Pinochet en el Riggs Bank y bancos de Estados Unidos y otros países, con depósitos por casi 27 millones de dólares.

“Esa carta demuestra que puede pensar y discernir”, señaló el abogado Contreras.

Pinochet, que cumplirá en noviembre próximo 90 años, sufre de múltiples enfermedades que lo han obligado a recurrentes hospitalizaciones o tratamientos. La última de ellas se produjo en junio pasado, cuando permaneció dos días en el Hospital Militar de Santiago tras sufrir un infarto cerebral.

El accidente vascular de junio fue la tercera crisis de estas características que han aquejado al ex dictador desde diciembre del año pasado, cuando fue hospitalizado durante cinco días.

La gravedad con la que ingresó en esa ocasión al recinto asistencial obligó a su familia a pedir que un sacerdote le entregara la extremaunción, el sacramento que reciben los enfermos en peligro de muerte.

Además de su demencia, el ex presidente de facto padece de una decena de enfermedades, incluidas una diabetes avanzada, artrosis y problemas coronarios que lo obligan a usar marcapasos.


El Nuevo Diario - Managua, Nicaragua - 16 de septiembre de 2005