El Nuevo Diario

Juez ordena despojar a desmovilizado

* Graves omisiones en considerandos de una insólita sentencia
* Demanda era de tres manzanas, pero el judicial suplente “generoso” manda entregar cinco
* Humilde campesino apela sentencia y confía que Tribunal le hará verdadera justicia

Matagalpa -Un sacerdote en una homilía realizada en el municipio de Río Blanco, dijo una vez ante una multitud de feligreses, refiriéndose a la justicia en nuestro país, que “las leyes en nuestro país, son como las serpientes, sólo pican a los que nadan descalzos, las leyes sólo se aplican a los pobres”.

Esto es lo que está sucediendo con la justicia en este departamento, donde los ricos hacen y deshacen con los pobres, debido a que estos últimos no cuentan con el dinero suficiente para pagar a los abogados grandes cantidades de dinero, y que éstos hagan ver a algunos jueces que el que tiene más dinero es el que tiene la razón.

Eso es lo que está sucediendo con el campesino Martín Vicente Padilla García, cuando el juez suplente del Juzgado Segundo de Distrito Civil de Matagalpa amenaza con utilizar la fuerza pública si en término de cinco días no entrega las cinco manzanas de tierra que compró al momento de desmovilizarse del Ejército de Nicaragua, a la Sociedad State Street S.A.

Cronología omitió que propiedad fue confiscada e indemnizada
En la sentencia número 0282-06, emitida el 14 de julio del presente año, y firmada por el juez segundo por ministerio de Ley, Luis Alberto Saénz Chavarría, en contra de Vicente Martín Padilla, en los considerandos hace un historial cronológico de los dueños de la propiedad Santa Emilia, ahora llamada Santa Emilia State, hasta llegar a las manos de los McEwan Callejas, luego cómo José Esteban McEwan hijo, la compra al Estado de Nicaragua, pero al judicial se le olvidó poner en este historial, que esta finca fue confiscada a los McEwan por el Estado Revolucionario en 1979, a quienes les aplicaron el Decreto III.

En ese historial expuesto por el propio juez, en su considerando, no señala que esta finca, además de confiscada, también fue indemnizada por más de siente millones de córdobas, y que cuando José Esteban McEwan se la compró al Estado ya estaban hechas las desmembraciones, y aunque la finca tenía el mismo nombre, ya no poseía la misma cantidad de tierra, de lo cual hay constancias, elementos que tuvieron que ser tomados en cuenta a la hora de dar este veredicto.

Martín Vicente Padilla adquirió esa propiedad en 1991, y las escrituras a favor del señor McEwan comenzaron a salir en 1998, por lo que se puede ver quién es el primero en tiempo, como lo establece la ley; pero, además, éste cuenta con documentos donde se señala que le compró a quienes habían sido beneficiados con los programas de las agropecuarias que manejaron las fincas del Estado, además de los documentos extendidos por la comunidad indígena de Matagalpa.

Juez “generoso” da más de lo demandado

Pero el otro problema es que, al inicio, José Esteban McEwan, sólo reclama tres manzanas de las cinco que había comprado el desmovilizado del Ejército, donde le causó daños que no fueron vistos por los judiciales, pero ahora la sentencia emitida por el licenciado Sáenz es para despojar al ex militar de las cinco manzanas de tierra y dejarlo completamente en la calle.

El fallo dice textualmente en una de sus partes: “No ha lugar a la excepción de Cosa Juzgada promovida por el licenciado Reynaldo Manzanares Aguirre en su calidad de apoderado general judicial del señor Martín Vicente Padilla, en contra de la demanda promovida por el licenciado Martín Flores Otero, en su calidad de apoderado general judicial de la Sociedad Anónima State Street S.A., da lugar a la demanda promovida en vía ordinaria con acción reivindicatoria de inmueble por el licenciado Martín Rodolfo Flores Otero, apoderado general judicial de la sociedad Santa Emilia State Sociedad Anónima en contra de Martín Vicente Padilla García.

En la misma sentencia se puede leer donde dice que, en consecuencia, debe entregar la propiedad consistente de un lote de terreno de cinco manzanas ubicada en la hacienda Santa Emilia, y descrita en esta resolución, en el término de cinco días, a la Sociedad State Street S.A., a través de su representante. En caso de incumplir, procederá a hacerlo esta autoridad o a quien ella conmine con el uso de la fuerza pública, así finaliza la sentencia emitida por el juez suplente del Juzgado Segundo de Distrito Civil de Matagalpa.

Por su parte Padilla, que a pesar de no contar con los recursos económicos necesarios y que ha logrado salir adelante en este juicio al enfrentar ahora no sólo a José Esteban McEwan, sino a la sociedad State Street, de capital norteamericano, aseguró que ya está apelando a esta sentencia, y espera salir adelante, finalizó el afligido campesino.


El Nuevo Diario - Managua, Nicaragua - 2 de agosto de 2006