
Lolita y Rosario Flores juntas
En homenaje a su madre Lolita y Rosario homenajearon a su madre, Lola Flores, durante un primer concierto juntas en Estados Unidos, en el cual ofrecieron sus mayores hits y demostraron ser dignas integrantes del clan de la fallecida estrella española.
Celebrado ante unos cinco mil latinoamericanos que casi llenaron el Teatro de la Arena American Airlines en el centro de esta ciudad, el concierto se convirtió en un asunto de familia, con abundantes “Flores”.
Aunque fallecidos, en el concierto de casi tres horas que ofrecieron anoche Rosario y Lolita estuvieron presentes su madre “La Faraona”, su padre Antonio “El Pescaílla”, y su hermano Antonio. Ambas hermanas actrices y cantantes evidenciaron el “duende” heredado de sus padres en sus respectivos espectáculos desarrollados, en su propio estilo, a partir del flamenco.
Antes de interpretar Mía, del mexicano Armando Manzanero, Lolita explicó que “mi padre (el destacado músico El Pescaílla) me enseñó a cantar así” los boleros.
En un ambiente de romería, acompañada por siete músicos Lolita puso a bailar al público con sus contagiosas rumbas Zarandonga y Tengo un amor en La Habana.
Sus seguidores, sin embargo, le brindaron la mayor ovación y la acompañaron de pie cuando cantó un popurrí de sus primeros éxitos en América, logrados hace tres décadas como Amor, amor, amor, Qué será de mí, No renunciaré y Ahora no. Lolita, quien quedó a deber a su público hits como No notas que estoy temblando y Lo voy a dividir, revivió la memoria de su madre al ofrecer el que fuera uno de los temas clave de La Faraona: “Pena, penita, pena”.
La artista española dedicó a su progenitora, fallecida en 1995, la melodía Lola y a su hermano Antonio las estrofas con las cuales éste (muerto semanas después de su madre) urgía a “nunca usar la violencia”. Rosario FloresVestida con pantalones negros y blusas blancas y negras, Rosario entró cantando El beso, el melódico primer corte de su nuevo álbum Contigo me voy.
Al igual que su hermana mayor, Rosario derrochó sensualidad y ritmo en su show de estilizado flamenco fusionado con pop, funk, rock, jazz y blues.
Los seguidores de la protagonista de la cinta almodovariana Hable con ella, la acompañaron cuando ofreció temas de sus tres últimos discos, como Mientras me quede corazón, En el mismo lugar, Como quieres que te quiera, Agua y sal, Estoy aquí, aquí solita y De mil colores, en cuya introducción se lució también su corista.
En su mejor interpretación, Rosario conmovió a su público con su blues Sólo quiero cantar para siempre, que le fue premiado con una ovación de pie.
La española armó el baile con sus rumbas El meneíto, Al son del tambor (dedicada a su padre), Marcha y Muchas Flores.
Después de dedicar Bonito a su hermano Antonio, “quien era un ser bonito”, se agregó en el escenario Lolita para fundirse en un abrazo con su hermana menor, mientras en la pantalla gigante aparecían escenas de películas de su famosa madre. En el momento más emotivo de la noche, gracias a la tecnología, las Flores pudieron cantar con ella su clásico A tu vera, siempre a la verita tuya.
Con gritos de “qué viva Lola”, artistas y público despidieron el inusual concierto en esta ciudad, donde actuaron las tres Flores hace más de 10 años en uno de los últimos homenajes que La Faraona recibió en vida.
El Nuevo Diario - Managua, Nicaragua - 21 de noviembre de 2006
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