El Nuevo Diario

Binomio de la doble moral

Poeta Michèlle Najlis desentraña la intimidad Ortega-Obando

El presidente Daniel Ortega llegó al poder de la mano de un jerarca católico que “se rasga las vestiduras por el aborto, pero que no condena a los violadores ni pelea contra las injusticias”. Michèlle Najlis trata de introducirse en las entrañas de la íntima relación entre el Presidente de la República y el otrora jefe de los católicos, el cardenal Miguel Obando y Bravo. Todo ocurre en un Estado laico.


En la viña del Señor hay de todo. Eso dicen. Hubo una vez una virgen que con su presencia bendecía la calle donde las prostitutas laboraban, apenas empezaba a caer el siglo XX. “Ellas necesitan consuelo, ¿ustedes creen que es bonito lo que hacen?”, respondía el cura que presidía la procesión a los seminaristas que reclamaban por pisar suelo pecaminoso.

El cura se hizo famoso muchos años después, pero más por su poesía, por aquel “entierro de pobre/ ya sabes, amigo/ no quiero que vengan los otros conmigo”. Su nombre: Azarías Henri Pallais, el primero en practicar un cristianismo ecuménico, dice Michèlle Najlis, una poeta de “la nariz a la jeta”, como entre risas se autocalifica, porque “en estos tiempos de desgracia no hay que perder el buen humor”.

Entre palabras moderadas, pero con altas dosis de críticas, Najlis intenta explicar el porqué del acercamiento entre Daniel Ortega y la Iglesia Católica, no sin antes recordar a Azarías H. Pallais, que frente a su escritorio la mira serio con su sotana negra.

¿Qué gana el presidente Daniel Ortega acercándose a la Iglesia Católica, especialmente al cardenal Miguel Obando y Bravo?
Esta cercanía se produce, si no me equivoco, poco después de la denuncia de Zoilamérica, la hijastra del patriarca del FSLN, quien lo acusó por haber abusado de ella desde los 11 años. Para empezar, lo primero que gana es neutralizar cualquier intento de denuncia de la jerarquía católica, acordémonos de que en ese momento Obando era el Arzobispo.

Intenta ganar legitimidad. La cúpula del Frente estaba muy desprestigiada, por la piñata, por cosas que ocurrieron antes y por la denuncia de Zoilamérica que destapa toda una olla. Gana impunidad o intento de legitimidad, por lo menos.

Entonces, ¿ante qué tipo de jerarquía católica estamos?
Estamos hablando de una jerarquía que se rasga las vestiduras por el aborto terapéutico, pero que no condena a los violadores, a los abusadores. Yo no los veo muy cristianos que se diga, o mejor dicho, para nada.

Después empieza el “Kupia Kumi” de Daniel con Obando, pero para desgracia de Daniel, Obando deja de ser Arzobispo. La Conferencia Episcopal actualmente, aunque en materia de derechos sexuales y reproductivos sea absolutamente patriarcal y criminal, en otras cuestiones políticas es más independiente o trata de serlo, por lo menos el arzobispo Brenes, y en ese sentido creo que Obando ha perdido influencia.


¿En quién ha perdido influencia?, ¿en la feligresía?
En una parte de la feligresía, para quien la figura más importante es el Arzobispo y también en muchas personas que somos críticas de todo lo que ha pasado, de lo malo que ha pasado en nuestra historia, y vemos en ese contubernio entre el Cardenal y Ortega una señal más de corrupción, corrupción a nivel de gobierno y a nivel de iglesia.

Hablemos un poco de cada una de ellas, ¿por qué corrupción a nivel del gobierno?, ¿porque somos un Estado laico?
Precisamente por eso, porque el gobierno de Nicaragua no es un Estado laico, aun cuando constitucionalmente se diga que es un Estado laico, en la práctica hay un contubernio con la jerarquía católica, y en ese sentido no sólo con Obando, acabamos de ver la penalización del aborto terapéutico, que es algo promovido por la jerarquía católica. Allí hubo una convergencia de los intereses políticos de la mayoría de los partidos y de la jerarquía.

¿Y qué tipo de corrupción es la de la Iglesia Católica?
Pedro Casaldáliga dice que el Constantinismo es lo contrario del Cristianismo porque se pone el Evangelio al servicio de un determinado gobierno y esto ha producido catástrofes a lo largo de la historia. La primera fue con Constantino en el siglo IV, cuando el Cristianismo deja de ser una religión de los pobres, de los oprimidos, de los perseguidos y se convierte en una religión del Imperio, y empieza a copiar todas las estructuras del imperio y a someterse a las necesidades del imperio.

Con Hitler hubo muchas familias cristianas que arriesgaron sus vidas escondiendo judíos, comunistas, homosexuales o gitanos, pero a nivel de jerarquía hubo una gran complacencia con el fascismo, y Hitler no tenía reparo en declararse ferviente católico.

Cuando una iglesia, la que sea, se alía incondicionalmente con un determinado sector o partido político, pierde su capacidad profética en el sentido de denuncia y anuncio.

¿Qué ganó Ortega, entonces?

Gana votos y atrae a un sector que tal vez estaba en su contra por los ataques que hubo en los años 80 contra la Iglesia, y viceversa. La Iglesia desgraciadamente fue una oposición desde la ultraderecha, que hubiera podido jugar un papel crítico importante, pero no lo jugó, porque no es lo mismo ser crítico que ser contrarrevolucionario. La Iglesia fue una enorme aliada del imperio.

¿Cree realmente que gana votos, acaso al Frente Sandinista se le sumaron más electores por haberse opuesto al aborto terapéutico?
Pues parece que no, verdad, porque más bien ganó con menos votos que la elección pasada. Yo no creo, pero sí creo que con toda esa máscara de espiritualidad, religiosidad, de perdón, de amor, trató de lavarse la cara, la fama de corrupto, de perseguidor y de piñatero que le quedó a partir de los noventa.

¿Será que con esa “lavada de cara” de la que usted habla, Daniel Ortega pretendía evitar una reedición de la famosa noche oscura que tanto pregonaron sus detractores?
Claro. Es que la oposición de la Iglesia fue la oposición en ese momento, era la que lideraba la oposición, creo yo, o sea, a nivel político, no estoy hablando a nivel militar. Incluso a nivel militar porque Obando fue a pedirles armas a los gringos para la contra.

¿A qué cree que se debe esto?

A las ansias de poder. Él (Daniel Ortega) está convencido o se quiere convencer de que es el Mesías de Nicaragua, o eso le conviene creer.

¿Por qué cree que le convenga?

Porque eso legitima ante él mismo su ambición de poder. Incluso anduvo mendigando que votaran por él, invocando el nombre de Dios en vano, que es un pecado muy grave del que nadie habla. Es eso, utilizar el Dios, la verdad y el amor para una causa política encubriendo otro tipo de intereses.

Además, gana tres cosas: intento de legitimidad, impunidad y votos, y una cuarta, neutralizar una posible oposición fuerte.

Usted cree que el consejo que coordinará el cardenal Obando, ahora llamado comisión, es una condición para que el Cardenal siga a la par del presidente Ortega o cree que es una simple idea del nuevo gobierno.
Ahí sólo podría elucubrar. ¿Cuál es el costo de este apoyo de Obando al gobierno de Daniel Ortega? Me imagino que se manejará en determinado círculo, uno de los costos es el aborto terapéutico. ¿Qué otros costos habrá? Es difícil saberlo.

¿Entonces usted está segura de que la figura del aborto terapéutico no se incluirá en el nuevo Código Penal?
Quisiera creer que la Corte Suprema va a decidir atendiendo al derecho, pero no sé, espero que de nuevo legalicen el aborto terapéutico. Si tienen un mínimo de conciencia y de formación jurídica tendrían que legalizarlo.

¿Qué consecuencia trae esto para la Iglesia Católica y para sus feligreses? ¿Será que existen feligreses que hacen ciegamente lo que dice el cura?
Sí, hay de las dos cosas. Hay feligreses que, yo diría, pagan por no pensar y por someterse a lo que la autoridad religiosa establecida les diga.

Pero la Iglesia Católica ha perdido mucha gente, ya sea gente porque se ha pasado a otras iglesias o porque se ha apartado de la jerarquía porque sentimos que no nos representan.

Si tuviésemos un obispo como Helber Cámara o don Pedro Casaldáliga, dos obispos brasileños que han cumplido su misión cristiana y su papel de velar por la justicia, la solidaridad, apoyando a los más empobrecidos, defendiendo a los más débiles y no supeditando el Evangelio a nada ni a nadie, otro gallo nos cantara.

Es difícil que este Papa nombre a un obispo progresista, no le pongamos connotaciones a un obispo cristiano.

¿Los de aquí no son cristianos?
Depende de qué entendamos por cristianos.

¿Qué entiende usted por cristiano?

Para mí es ordenar la vida de acuerdo con el Evangelio.

Ellos hablan del Evangelio...

Una vez más es una manipulación de la palabra de Dios, una manipulación del nombre de Dios. El Evangelio es clarísimo, ¿con quiénes anda Jesús? Con los pobres, ¿qué le dice a Zaqueo el rico? “Hoy entró la salvación a tu casa”. ¿Cuándo? Cuando Zaqueo dice voy a devolver todo lo robado multiplicado por cuatro, esa es la salvación, está clarísimo.

¿Cree entonces que el padre Roger García interpretó bien este versículo de la Biblia cuando se lo dijo a Arnoldo Alemán?
Evidentemente. Eso se lo deberían decir a los Pellas, a Daniel Ortega y a todos los que se han enriquecido ilegítimamente, por ejemplo los banqueros que no pagan impuestos. Es decir, el obispo debería estar despotricando contra todas esas injusticias, sobre todo en un país donde hay hambre como lo hay en Nicaragua.

Después de la penalización del aborto terapéutico, ¿se puede esperar que el nuevo gobierno promueva campañas de educación sexual?
Estos políticos han demostrado ser unos grandes oportunistas, si ellos ven que para ellos tiene algún beneficio político hacerlo, lo van a hacer; si no hay ningún interés, no lo van a hacer y difícilmente van a desafiar a la jerarquía católica, pero claro, a lo mejor la Ministra de Salud es capaz de tener cierta independencia, y el Ministerio de Educación, pero es mala señal que hayan cerrado una oficina que tenían dedicada a la educación sexual con el pretexto de que no hay fondos.

Nadie protesta por la influencia de la jerarquía católica, ¿qué hay de las demás religiones?
Muy pocas veces hay una denuncia crítica, severa, evangélica.

¿Dónde dejó el Frente Sandinista la Teología de la Liberación? ¿Se quedó en los años ochenta?
Desgraciadamente. Hubo una declaración de Tomás Borge en televisión donde dijo que uno de los grandes errores de la Revolución había sido apoyar la Teología de la Liberación. Cuando dice la Revolución es mucha gente, estará hablando de la cúpula del Frente porque muchos cristianos de base no lo podemos considerar un error porque seguimos creyendo que la Teología de la Liberación fue un enorme aporte al Cristianismo, fue como volver a las raíces del Cristianismo. ¿Adónde lo dejaron? Pues fijate que yo, incluso, después de esas declaraciones de Tomás Borge y después del contubernio de Daniel Ortega con Obando, me pregunto si de veras alguna vez habrán creído en la Teología de la Liberación o si habrá sido oportunismo del momento. Yo no sé.


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El Nuevo Diario - Managua, Nicaragua - 29 de abril de 2007