El Nuevo Diario

Nadie “frena” tráfico de caoba en la RAAN

Veda parece ser “papel mojado”

* Burlan puestos de control a falta de interés por inspección

LAS MINAS
Con permiso o sin permiso, los pocos árboles de caoba están desapareciendo de las montañas de la Región Autónoma del Atlántico Norte, por lo que hasta ahora la veda establecida para esta especie maderable parece no cumplirse en esta zona.

La voracidad por la caoba es alarmante, a tal grado que el recurso precioso es tumbado dentro de las propiedades comunales y de fincas particulares, aparentemente sin el consentimiento de sus propietarios.

Uno de los afectados es Bernardo Hernaldo Balladares Laguna, quien denuncia que personas desconocidas le cortaron cinco árboles de caoba de poco más de 30 pulgadas de grueso, tras penetrar en secreto por uno de los costados de su propiedad localizada en San San Was, jurisdicción de Rosita.

La Policía confirmó el daño en el lugar al encontrar sólo los troncos y ripios, además de huellas de botas de unos tres o cuatro individuos. Presumen que los desconocidos usaron un camión blanco, de unas cuatro toneladas, para transportar la madera en tablones del lugar señalado hacia a Rosita o Siuna

En Wasaking y Wawa Boom

En el mes mayo, una comitiva de la comunidad Tuahska de Wasaking, presidida por el síndico Justo Simmons Thomson, también denunció el saqueo de caoba en su propiedad comunal, que extrañamente colinda con la del denunciante anterior.

El mes pasado, exactamente a las 10:35 de la mañana del cinco de junio, el puesto de control forestal, que cuenta con miembros del Ejercito, en Wawa Boom, donde se encuentra el transbordador, se retuvo un camión Piterbil, color negro, tipo cabezal, placa 037-460, porque trasladaba 5 mil 355 pies de madera aserrada de la especie caoba.

En una acta de entrega que le hiciera el coronel Luis Antonio Corea Pino, jefe del Destacamento Militar Norte, al delegado de Inafor en Bilwi, Miguel Abella Watson, le señala que la madera retenida procede del plan de manejo de Antonio Narváez, quien extrae madera en la comunidad Francia Sirpi, jurisdicción de Waspam, Río Coco

Decomiso es discrecional

La madera iba con destino a Managua, según el jefe militar, y se retuvo por inconsistencias en la transportación, porque en la inspección se encontró que 1 mil 633 pies no estaban soportados en la guía forestal, cuya numeración no se detalla en el acta.

Esta última cantidad de madera fue decomisada por el Inafor, pero no así las 3 mil 722 restantes, pese a existir la veda. Probablemente esta madera junto a otros lotes ya hayan salido del país.

Los compradores de caoba aplican sus propias estrategias para transportar la madera de la Región Autónoma del Atlántico Norte a Managua y otros departamentos del país. Un ex inspector de Inafor en Las Minas, asegura que “si no es por la vía institucional, es por decisión personal”, pues el riesgo siempre ha sido mínimo en los puestos de control forestal a falta de interés en las inspecciones.

Esconder lotes de caoba entre otras especies maderables autorizadas para transportarse en pesados camiones cerrados es una de las formas de evadir las incautaciones, refirió el ex inspector, quien agrega que las autoridades de Inafor se hacen de “la vista gorda”.


El Nuevo Diario - Managua, Nicaragua - 18 de julio de 2007