El Nuevo Diario

Daniel Ortega maltrata gratuitamente a Aminta

Agresión verbal a Primera Comisionada

* Ataques parten de una supuesta distribución salarial de la DEA que Trivelli negó, y que tampoco pudo ser comprobado en la Policía
* Halleslevens, a su lado, frunció el ceño, ex jefes de Policía respaldan a Granera, y experto expresa sobre los años 80, que no es lo mismo represión que seguridad ciudadana

Redacción Central

La animadversión que la pareja presidencial tiene contra la primera comisionada Aminta Granera --manejada de manera extraoficial--, quedó en evidencia ayer con las alusiones del mandatario Daniel Ortega hacia la Directora General de la Policía Nacional, las cuales fueron calificadas como una grosería y humillación por algunos de los presentes en la Asamblea Nacional.

Ortega la arremetió contra Granera al afirmar --sin que esto sea cierto-- que altos jefes policiales y agentes antidroga recibían directamente su salario de fondos de la DEA. A su vez, descalificó los niveles de seguridad actuales del país, y resaltó los alcanzados durante el primer gobierno sandinista, responsabilizando de esto también a la institución policial.

“Si la DEA quiere entregar alguna asistencia o ayuda, que se la entregue al gobierno de Nicaragua a través del Ministerio de Hacienda, y que Hacienda se la pase a la Policía, pero no podemos permitir que venga la DEA y le pague directamente a algunos funcionarios de la Policía”, dijo ayer durante su comparecencia en el Parlamento.

Según Ortega, esta situación ha provocado que los subalternos lleguen a desobedecer las órdenes de sus superiores, incluyendo a la misma primera comisionada Granera, algo que fue negado inmediatamente por el embajador Trivelli.

“Ante la Aminta (Granera) se pueden cuadrar, pero ante quien de verdad se le van a cuadrar (los agentes) es ante el otro (la DEA), porque es el que les paga su salario y les pagan mucho mejor que lo que gana cualquier jefe policial”, agregó

Halleslevens con rostro severo

Mientras Ortega hacía estas afirmaciones ante representantes de su gabinete, diputados, magistrados y algunos miembros del cuerpo diplomático, el rostro de asombro de Granera era captado por el canal oficial de la Asamblea, al que se habían encadenado el resto de televisoras que transmitían el evento.

A la par de Granera se observaba el rostro serio del jefe del Ejército de Nicaragua, general Omar Halleslevens, a quien a partir de estos señalamientos de Ortega hacia la entidad policial, no se le vio aplaudir más las palabras del gobernante

Trivelli niega salarios

Por su parte, el embajador de Estados Unidos, Paul Trivelli, enmudeció con las palabras del presidente Ortega, y se limitó a decir que tiene que “aclararle lo referente al convenio de cooperación”, porque no es como él lo planteó.

“Voy a hablar con la Policía, porque nosotros no estamos pagando salarios, me parece que hay que aclarar (al presidente Ortega) ese punto”, aseguró.

Las autoridades policiales evitaron referirse a las declaraciones de Ortega, quien cuestionó también la seguridad ciudadana que brinda actualmente la Policía Nacional, argumentando que ha decaído; al tiempo que avaló los esfuerzos de Granera por “sanear” la institución policial.

“Hemos visto cómo Aminta, al frente de la Policía, ha sancionado y expulsado a los hermanos que empezaron a caer en la descomposición del capitalismo salvaje. Hay que rescatar los valores de las instituciones, como la Policía Nacional y el Ejército, que se crearon después de 1979, una Policía y un Ejército que surgieron de la Revolución, con una gran mística”, expresó.

Recordó que en esa época --de 1979 a 1990--, “era la Policía más segura, a una distancia de mil a uno; y de 1990 a 2006 era la más segura, pero con una distancia de uno a siete”

Ex jefes lo refutan

En tanto, los ex directores de la Policía Nacional y primeros comisionados en retiro, señalaron que las palabras del presidente Ortega no coinciden con las consideraciones que hace a diario la población nicaragüense del rol de la entidad del orden público.

El ex jefe policial Fernando Caldera Azmitia (1990-1995) señaló que los números mencionados por el presidente Ortega “son muy abstractos”, y por tanto dijo no comprender a qué se refirió cuando expresó que de 1979 a 1990, la seguridad era de uno a mil por ciento, y que en los últimos 16 años se ha reducido a siete u ocho por ciento.

“El asunto de la seguridad ciudadana es muy complejo, con el que tienen que ver factores de orden social, económico y político. No sólo es responsabilidad de la Policía Nacional, sino de otros actores como el Poder Judicial, la Fiscalía, el Ejército y la población como tal”, explicó Caldera.

En ese sentido, agregó que “cada uno de nosotros ha cumplido con un rol determinado, en un momento determinado, y considero que ha sido positivo con sus errores y fallas, pero en términos generales positivo”.

Caldera recordó que él mismo fue crítico de la administración del primer comisionado en retiro Edwin Cordero, y valoró la función de Franco Montealegre, y ha visto “muy profesional y positiva” la manera en que la comisionada Aminta Granera ha tomado las riendas de la institución.

“La Policía Nacional se ha ganado el respeto de la población nicaragüense, de moros y de cristianos, al menos eso es lo que dicen los números y la gente con la que uno conversa en la calle”, refirió

Montealegre: “Quien valora es la población”

El también primer comisionado en retiro, Franco Montealegre, opinó que las diversas administraciones que ha tenido la Policía Nacional, a partir de 1990, han jugado un rol en circunstancias históricas muy distintas, pero que es el ciudadano común el que dice tener una entidad policial en la que puede confiar.

“Creo que quien mejor puede valorar el trabajo que desarrolla y ha desarrollado la Policía Nacional en las diferentes etapas y épocas del país, es la ciudadanía. No sé en qué se basa el Presidente para hacer ese tipo de afirmaciones, pero bueno, las cifras están ahí y ellas dan fe del trabajo que se ha hecho”, indicó Montealegre.

El ex jefe de la Policía, Rene Vivas, dijo no haber escuchado el discurso de Ortega, pero a su parecer el trabajo que ha venido haciendo la institución policial ha sido “muy bueno, de los mejores”.

Según Vivas, ha habido situaciones difíciles, “lo que me tocó a mí es una situación diferente. Los niveles de seguridad se han deteriorado, y se van a seguir deteriorando, pero por las diferencias de los fenómenos sociales. En mis tiempos no había todo este enredo de los narcotraficantes, no había temas de terrorismo, el crimen organizado era diferente”.

Los problemas que afrontó Vivas eran originados por la guerra de los años ochenta, por ello es difícil hacer una comparación de tiempos tan dispares.

“Pero si se valora el trabajo de la Policía objetivamente, es muy bueno, muy positivo. En general, han hecho una buena labor”, finalizó

IEPP: Período será difícil para la Policía

El coordinador del Programa de Seguridad Pública del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), Roberto Orozco, reaccionó a los señalamientos del presidente Daniel Ortega, destacando el nivel de profesionalismo alcanzado por la Policía, y que despunta a partir de 1990.

“El proceso de profesionalización hasta la fecha es, sin duda, el elemento más importante. Haberse desprendido del sometimiento a un partido político y haber dado un paso hacia la profesionalización institucional es el logro más importante e histórico de la Policía Nacional”, sostuvo.

Orozco recordó el antecedente inmediato de que la Policía nació como un órgano adscrito al Ministerio del Interior, pero sometido al partido del poder, en ese entonces el Frente Sandinista.

“Ahora, tanto la legislación que rodea a la institución como la Constitución, establecen una obediencia al orden jurídico, por encima de la autoridad civil, a quien simplemente se somete administrativamente. Esto quiere decir que antes de deberle obediencia a Daniel Ortega, la Policía le debe obediencia a la Constitución y a leyes del país”, señaló.

El segundo logro destacado por Orozco es que esa profesionalización que ha obtenido ha mejorado su lucha contra la delincuencia común y de manera organizada

Represión no es seguridad ciudadana

“Ortega avala los niveles de seguridad durante su período, porque eran bajos, pero había todo un sistema represivo, donde no sólo estaba la Policía, había órganos de seguridad secreto, el mismo MINT. En este contexto, la Policía se encuentra sola y ha demostrado efectividad en el combate a la delincuencia de manera en general”, agregó.

Finalizó diciendo que éste va ser un período difícil para la Policía, “porque tiene que demostrar el nivel de profesionalismo, porque Ortega la ha querido enamorar con promesas de incrementos y recursos económicos, llevando a los representantes de la Policía al exterior. Está en un proceso de reconquista para usarla políticamente”.


El Nuevo Diario - Managua, Nicaragua - 11 de enero de 2008