El Nuevo Diario

Ordenan trasladar basurero de Rivas

Pero municipalidad se resiste

RIVAS
Las autoridades del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales, Marena, del departamento de Rivas, ordenaron a la Alcaldía de Rivas trasladar el actual vertedero municipal en un tiempo no mayor de seis meses, por considerar que el basurero afecta directamente la salud pública del pueblo rivense.

Sin embargo, autoridades de la municipalidad señalaron que el traslado del vertedero es imposible, y añaden que el mismo Marena les avaló un proyecto de acondicionamiento del basurero y la construcción de trincheras de desechos, que evitaría que la basura se filtrara.

El basurero municipal está ubicado a orillas de la carretera que comunica la ciudad de Rivas con la comunidad indígena de Veracruz, y la orden de traslado está reflejada en la resolución administrativa número 14-11-07, que emitió Marena–Rivas a esta alcaldía a finales de enero.

Pugna desde el año pasado

El proceso lo promovió el procurador regional sur, Wilbert Ibarra Blanco, quien el 30 de octubre de 2007 denunció ante el Marena-Rivas que la municipalidad estaba contaminando el medio ambiente y los recursos naturales tras arrojar basura fuera del basurero.

Ante tal acusación, los funcionarios del Marena emitieron una resolución el 19 de noviembre de ese año en la cual reconocen que la alcaldía cometió una infracción muy grave, y, por ende, recomendaron la limpieza de maleza y ordenamiento del vertedero a lo inmediato, además de presentar un proyecto de acondicionamiento del mismo y la construcción de trincheras.

No obstante, el procurador Ibarra Blanco consideró que el Marena fue muy flexible con esa resolución, y, por ende, el 17 de diciembre del mismo año introdujo un recurso de revisión del caso, y en esta ocasión el delegado departamental de Marena, Mario José Rodríguez, dio lugar al recurso de revisión, y al final resolvió trasladar el vertedero.

Según Ibarra Blanco, tal decisión era la más idónea para el pueblo rivense, ya que considera que el basurero, que tiene una extensión superior a las cinco manzanas, contamina el manto acuífero superficial y subterráneo del río de Oro, y a la vez afecta la salud pública.


El Nuevo Diario - Managua, Nicaragua - 9 de febrero de 2008