El Nuevo Diario

La incertidumbre del poeta

Soñar con racimos
amarillos
erguidos de cabeza,
impúdicos,
a la suerte etérea
de la ingravidad,
multiplicados como
brujos espermatozoides
segados infinitamente.

Soñar con caracolas al oído,
pretender la locura de las
sirenas, Circe y Calipso.

Creer en el mito de
Penélope
o abjurar de él.

Amar o desdeñar el amor.

Ángeles o Demonios.

Estallar en todas las
tonalidades del rojo
o buscar el color aún
en su ausencia.

Rastrear el poder,
husmear el dinero
o buscar el rayo de sol,
un trozo de cielo.

Callar o cantar.
Soñar o soñar.

El poeta inciertamente cree:

Verde es la pradera de
tu cuerpo
y azul el punto más exacto
que gravita en el Universo.

El Nuevo Diario - Managua, Nicaragua - 23 de febrero de 2008