El Nuevo Diario

Espectacular y plena a los 40

Moda

Coordinador de Diseño de Modas Univalle

¿Quién dijo que después de los 40 años no hay vida? Las mujeres actuales no se pueden dejar vencer por los estigmas de antaño, pues a los 40 se comienza a vivir una época de plenitud, madurez y experiencia acumulada que no sólo sirve para dar consejos; es de hecho una edad en la que la mujer descubre las bondades de llegar a esta etapa maravillosa, en la que se descubren nuevos sentidos para vivir.

¿Cómo vestirme a los 40 y después de ellos?
Cuando se cumplen los 40 una mujer tiene miedos, es normal. ¿Qué me pongo? ¿Cómo me visto? ¿Qué dirán? Son algunas de las interrogantes que atacan la mente.
Pero es tiempo de perder los miedos y abrirse a todas las opciones. Los colores no tienen que ser aburridos, ni mucho menos “avejetados”, como comúnmente se les llama. Una mujer a los 40 años o más sabe lo que le queda bien. Ese laboratorio de “saber qué me pongo” y “cómo actúo” ¡pasó de moda!
Los colores que más te favorecen si querés verte sencilla pero espectacular, y recuperar el esplendor, son: marrones, negro y blanco. Éste último es protagonista de la juventud, de la plenitud y la confianza en verte siempre como una reina.
Otros colores como el turquesa, el amarillo y el rojo, son para ocasiones especiales como días de fiesta, en casa o fuera de ella, y te sirven para conquistar ese corazón que aún no llega o para mantener el que ya tenés.
La ropa que mejor te queda son las faldas de talle alto; tapan esas libritas que se ganan con los años, ayudan a dar más juventud a tu imagen y también aportan esa sencilla elegancia que provee seguridad delante de quienes te rodean.
Los pantalones capris, los pantalones estilo marinero, los vestidos camiseros largos hasta la mitad de la pantorrilla y estampados, te van de maravilla.

Lo prohibido
Lo que debés alejar de tu guardarropa son los estampados felinos, los colores vibrantes en combinación con sus similares y los contrastes fuertes como verde con amarillo, o rojo con naranja.
El calzado se relaja un poco porque podés dejar de usar los tacones en la cotidianeidad y sustituirlos por los elegantes y cómodos mocasines, en la variedad de colores que imaginés; los mejores son los azules y los cafés.
Siempre que necesités ayuda de un profesional, no dudés en consultar. También tené confianza en la sabiduría que los años te han regalado, sirven de mucho cuando de moda se trata. Ahora ya sabés que podés disfrutar de la edad sin tener miedos. Es una edad plena en la que la moda no te discrimina ni te deja a un lado; al contrario, te mima y diseña especialmente para vos.

El Nuevo Diario - Managua, Nicaragua - 5 de agosto de 2008