El Nuevo Diario

165 boleros famosos y sus historias

Este libro de Francisco Gutiérrez Barreto, editado por el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica, es producto de la pulcritud investigativa y de ciertas vivencias mexicanas del autor en la década de los 50, así como de su pasión por la música. Trata de 165 boleros célebres, incluyendo 37 nicaragüenses, todos con sus respectivas historias Aquí la introducción del autor:

Queremos establecer desde el inicio que nuestro bolero rítmico y romántico no tiene relación musical con el género español del mismo título. Mientras el americano y caribeño tiene origen en el compás binario (2x4), el español es ternario (3x4), y la palabra bolero o volero, viene del verbo volar, por la serie de pequeños saltos observados cuando en España se bailó por primera vez, hacia 1780. Y quizás de allí venga la confusión a menudo planteada.
Pero también el bolero nuestro surgió de progresión a la habanera cubana, género madre de otros ritmos como el tango y el danzón. Se atribuye la invasión de la habanera en España y Francia, al músico Sebastián Yradier, quien después de vivir años en Cuba la llevó a las cortes francesas. Los galos, agradecidos por el nuevo ritmo, decidieron que era español por la naturaleza del músico y por venir de Cuba, entonces una provincia española, y tenían su razón. Luego el francés George Bizet inmortalizó el toque con la famosa “Habanera” del primer acto de su ópera “Carmen”, dándole visa europea al sonar de aires negroides caribeño.
Otra característica importante de nuestro bolero es su permeabilidad o amalgamiento musical a otros ritmos americanos como la canción cubana, el tango platense o la ranchera mexicana, dando espacio a varios subgéneros que sólo enriquecen su vida, como el bolero-son, bolero-canción, bolero-tango, bolero-danzón, bolero-mambo; bolero-chá, bolero-beguine, bolero-balada, bolero-ranchero, con España el bolero-moruno, y el bolero-electrónico actual.
Su mayor logro quizá fue cruzar a México. Allí el bolero caribeño encontró la canción mexicana y surgió una nueva mezcla, un bolero menos rítmico y más para escuchar que para bailar. Lo comprueban María Grever y su “Muñequita Linda”, Agustín Lara y “Solamente una vez”, Alberto Domínguez con “Perfidia”, cualquier bolero de Los Tres Diamantes o Los Panchos, y para cerrar Armando Manzanero, autor de “Adoro” y “Somos novios”.
La temática, normalmente de origen modernista o posmodernista, nos lleva a otra clasificación o subgéneros, tales son los boleros románticos, arrabaleros, roconoleros o bravíos, como algunos rancheros. Ante tanta riqueza no fue fácil la escogencia que engalana este volumen, y nos fuimos por la lógica: exponer aquellos que pensamos fueron, entre otros tantos, más populares.
Quisimos informar lo más posible sobre sus orígenes, orquestas, compositores y cantantes o bien biografiar los boleros mismos, que son relatores de historias e intimidades sentimentales. Esperamos brinden remembranzas y revivan viejos recuerdos archivados o adormecidos por las modorras del tiempo. Disfrutemos por favor del sonar, acompañado de bellos versos, en el tocadiscos virtual, o si se prefiere en el real.


Después de su primer libro “¡Qué le pasa a Lupita!….No sé”, dedicado a Dámaso Pérez Prado “El Rey del Mambo” y a su musa Lupita, el ingeniero Francisco Gutiérrez Barreto ofreció otro al nicaragüense Rafael “Gastón” Pérez, autor del famoso bolero “Sinceridad”, y que osó titular con la primera frase de la pieza: “Ven a mi vida con amor”. De manera paralela a “165 boleros famosos…”, Gutiérrez propone un cuarto volumen titulado “A Justo Santos”, autor del trascendental son nica que identifica “La mora limpia”.
Gutiérrez Barreto tiene un quinto volumen que recopila 800 artistas del entretenimiento que actuaron en Cuba a partir de inicios del siglo pasado hasta 1962. Este trabajo es memoria cultural de la Isla y un tanto de la nuestra, e incluye personajes de diversos países y profesiones, como cantantes, músicos, actores, bailarines, mimos, orquestas, locutores, emprendedores de radio, y de televisión, y un amplio etcétera.
Cada artista viene con su fotografía original, otra pasión por coleccionar que le ha tomado 35 años. La publicación de dicho libro está en oportuna espera. Barreto continúa publicando ensayos sobre diversos tópicos culturales a través de medios escritos.

El Nuevo Diario - Managua, Nicaragua - 15 de noviembre de 2008