El Nuevo Diario

Tres días de arte y música de calidad

El actor, escritor y cantautor nicaragüense Gabriel Traversari, unió vigores dispersos en la Primera Conferencia de Música Centroamericana realizada en Managua

Los días 10, 11 y 12 de julio recién pasados, Managua fue sede de un acontecimiento que será recordado en la historia musical de Centroamérica y que marcará un antes y un después: la Primera Conferencia de Música Centroaméricana. Gabriel Traversari Debayle, actor, escritor, cantautor, padre y promotor de esta idea, es un nicaragüense hijo digno de Rubén Darío, un hijo digno de José Martí, por la manera de demostrar su amor a la patria de su madre, la dulce María de Lourdes, pues no ha escatimado esfuerzos para juntar los vigores dispersos de los cuales hablaba Darío y ayudar a sus compatriotas de diversas formas y de manera especial a los artistas de la música.
Hay tanto talento, tanto arte de calidad en Nicaragua y en la región centroamericana, pero todos nos hacemos la misma pregunta: ¿por qué nuestro arte, nuestros artistas, no trascienden las fronteras, como sucede con la música mexicana, por ejemplo, o la brasileña, colombiana o argentina? En la Primera Conferencia de Música Centroamericana confluyó una pléyade de representantes de la industria discográfica: productores, escritores, grabadores, cineastas, estilistas y compositores, residentes en México y Estados Unidos, quienes han contribuido a llevar a la fama a no pocos artistas internacionales. Ellos fueron invitados para exponer y compartir ante el auditorio, compuesto por su contraparte: los artistas de la música centroamericana; sus experiencias, sus logros y la mejor manera de lograr cosas hermosas a pesar, en muchos casos, de ajustados presupuestos.
La delegación de panelistas que Traversari hizo coincidir en Nicaragua para este evento sin precedentes, es considerada de lujo. Productores como KC (Karl) Porter; hijo del connotado arreglista Bob Porter. KC, californiano que vivió parte de su infancia y adolescencia en Guatemala, donde además de estudiar piano y arreglo musical, se nutrió del ritmo de nuestra América, es conocido por su trabajo como productor, entre otras, de la obra de Ana Gabriel, Selena, Bon Jovi, Celine Dion, María Conchita Alonso y Carlos Santana. Como cantante interpretó con Cheng Lin la canción “Greater than gold”, tema dedicado a las olimpiadas realizadas en China, además de producir el disco. KC Porter es constantemente invitado a dar talleres de creación y producción musical y discográfica en muchos países del mundo, en los cuales es apreciada la sencillez con que brinda sus conocimientos.
Otro es Marco Flores, productor y cantante mexicano, músico, director de orquesta, productor de los discos de Yuri, Pandora, Timbiriche, Fresa, Kabah. También ha trabajado con Carlos Ponce, Jordi, José Feliciano y Ricky Martin, entre otros. Por si fuera poco, hizo la adaptación lírica al español de “Unbreake my Heart”, “Regresa a mí”, interpretada por el famoso grupo lírico IL Divo. También estuvo Benny Corral, actor, escenógrafo, bailarín, compositor y director de cine; mexicano de gran talento y carisma y dueño, además, de un optimismo incomparable; más que brindar una exposición sobre su exitoso quehacer, sostuvo un diálogo muy fraterno con los asistentes.
El cubano-americano Lewis Martinee también compartió sus experiencias vividas como productor, compositor, arreglista e ingeniero de sonido con artistas como Tatiana, Debbie Gibson, el grupo femenino Exposé, Elvis Crespo, The Cover girls, Enrique Iglesias, Rocío Durcal, Plácido Domingo y Vanesa Williams. De la misma manera, Víctor Daniel, compositor argentino, laureado no sólo por las miles de copias vendidas por su composición “La vida es un carnaval”, que escribiera para Celia Cruz, sino por todo su currículum; muestra de tesón y trabajo artístico.
La única mujer entre los expositores del mundo discográfico presente en la Primera Conferencia de Música centroamericana, fue la colombiana Irma Martínez, destacada estilista, quien realizó con éxito el traslado o “cruce” (crossover) del mercado latino al mercado anglosajón de su compatriota Shakira. También ha sido la estilista de Enrique Iglesias, Gloria Estefan, Olga Tañón, Víctor Manuel, así como de numerosos personajes de la televisión hispana en los Estados Unidos. Respaldada por su equipo de trabajo es capaz de dotar de 200 vestuarios para los participantes de una noche de gala (premios Billboard, Grammy Latino y otros).
También llegó Pablo Ortiz (Pabanor Productions, Corp), joven cubanoamericano, escritor, director musical y de sonido, destacado por su trabajo para artistas como: El General, Lucía Méndez, Laura León, Chichí Peralta, Lionel Richie; también por su dirección musical en “Las noches cubanas” en Europa, los carnavales de Mendoza, Argentina y el Teletón de Costa Rica en Estados Unidos.
Otros expositores fueron el español Bruno del Granado, manager de Ricky Martín; Humberto Calderón, Joe Granda, Fernando Marcos, Jake Cavazos y dos jóvenes mexicanos que pusieron la nota fresca pero muy profesional en su quehacer; Nicolás Mariñelarena y Pablo Latapi, ambos estudiantes de la afamada escuela de música de Berklee (Boston), de donde egresaron Juan Luis Guerra, Quince Jones y Brad Whitford, de Aerosmith, entre muchos famosos. Mariñelarena y Latapi todavía son estudiantes todavía de Ingeniería de sonido y Arreglo musical y composición, respectivamente, pero fieles a las exigencias de dicho centro de estudios, aún siendo estudiantes tienen que trabajar y demostrar tanto en las clases como en sus producciones, una calidad de alto nivel artístico.
El auditorio estuvo conformado por lo mejor del talento musical centroamericano, tal como los compositores y cantautores Yigo Sugasti, de Panamá, quien ha representado a su país en diversos escenarios de Europa y América. A través de su organización “Tocando Madera, La Gira”, Sugasti ha rescatado en su patria los valores de la canción. De Guatemala vimos a Fernando Scheel, autor, compositor, arreglista e intérprete dueño de una exquisita producción discográfica. Sheeel, digno representante de diversos géneros musicales, presentó parte de su última producción: “El sueño de la laguna”, de su proyecto Eterum, una oferta musical inspirada en la belleza de la laguna de Lechua (Alta Verapaz) y la necesidad de proteger y preservar los recursos de la naturaleza.
En El sueño de la laguna, Scheel innova un nuevo idioma o lenguaje oral silábico, una especie de idioma infantil cuya propuesta no deja quieto a quien la escucha, muy por el contrario le invade una gama de sentimientos provocativos, de sueños, ternura, melancolías y un renacer espiritual. Es una música que mueve, más que el cuerpo, el alma. Scheel fue acompañado por su compatriota, la vocalista Gloria Cáceres, quien goza de una voz angelical. Scheel, autor de “Hablemos de paz”, que enmarcó la firma de los Acuerdos de paz en Guatemala (1996), es un renovador del concepto musical.
Coterráneo de Scheel, Giovanni Passarelli, cantante de música ligera y clásica también, participó en el evento. De El Salvador admiramos a la actriz y productora Elena de Sojo y a Pamela Robin. Nicaragua estuvo muy bien representada por intérpretes y cantautores de diversos géneros musicales, quienes además participaron junto a sus colegas de la región en el recital que tuvo lugar la noche del viernes 10 de julio en el Teatro Nacional Rubén Darío.
Entre los artistas nicaragüenses que mejor impresión causaron, tanto a sus colegas centroamericanos como a los representantes de la industria disquera, se destacan Lya Barrios, Elsa Basil, Mario Sacasa, Mario Montenegro, Eduardo Araica, Norma Helena, Juan Solórzano, Philip Montalbán y Camerata Bach. Los destacados actores Evelyn Martínez y José Arias pusieron su sello artístico muy personal con su connotada participación en esta muestra de talentos (showcase), declamando poemas de Carlos Martínez Rivas y de Salomón de la Selva.

El Nuevo Diario - Managua, Nicaragua - 1 de agosto de 2009